Las pymes advierten que con la reforma laboral van a cerrar más empresas

Pese a reconocer algunas aristas positivas respecto a la seguridad jurídica, advierten que, sin consumo y un mayor poder adquisitivo de los trabajadores, habrá una crisis similar al 2001. “Creo que nadie quería un cambio para peor”, señalaron.

A principios de marzo, el jefe de Estado brindó una entrevista donde defendió el rumbo económico de su gobierno y relativizó el impacto del cierre de empresas, al sostener que el proceso de transformación del modelo productivo implica que algunos sectores dejarán de ser competitivos. “No se puede pretender que no haya sectores que desaparezcan”, sentenció. La reforma laboral incluye dentro su legislación cambios impositivos y una serie de beneficios fiscales que tienen como finalidad estimular la inversión y el empleo formal.

Para Daniel Rosato, presidente de Industriales PyMEs Argentinas (IPA), “la situación hoy es de crisis. La reforma laboral no conllevó a que haya una mejora, como nosotros lo habíamos anticipado anteriormente en lo que refiere a la generación de mano de obra. Eso no está ocurriendo”, sostuvo.

En una entrevista con C5N, advirtió que “todo esto se va a profundizar más porque el mercado interno se sigue contrayendo”. “El problema es básicamente que el trabajador ha perdido poder adquisitivo, el sueldo cada vez se desvaloriza más. Los servicios siguen aumentando, los sueldos no acompañan la inflación y, lógicamente, esto repercute en una menor producción”, agregó.

En la misma línea se expresó Rodolfo Liberman, empresario pyme de Tikvatex, una tintorería industrial de la localidad bonaerense de San Martín con más 37 años de trayectoria. “La reforma laboral no suma nada, es absolutamente regresiva. El problema principal que tiene hoy la industria nacional y la población es la tremenda caída del consumo por falta de poder adquisitivo”.

En su visión, “el tema no pasa por el costo laboral, eso es falso”. Las pymes se ven muy afectadas por los aumentos en los distintos servicios básicos, con incrementos que superan en algunos casos el 1.000%, los cuales también golpean los trabajadores y potenciales consumidores. “No quedan restos para comprar ningún producto manufacturado, sea textil o no”, señaló.

“No es que rechazamos completamente la necesidad de una reforma laboral. Hay cosas que sí están bien. La pregunta es si era necesario hacerla ahora. La industria depende del poder adquisitivo de la gente. Todo lo que signifique bajar el poder adquisitivo es negativo para la industria”, analizó Liberman.

La crisis y el futuro de las pymes tras la reforma laboral

Los representantes del sector coinciden en un futuro negativo para las pymes, pese a la aprobación de la Ley de Modernización Laboral. “La reforma pasó a tener algo que tiene que ver con la seguridad jurídica para las pymes, pero no es la solución para generar trabajo y que realmente esto revierta la situación de la crisis económica del país”, alertó Rosato.

“Las pymes lo único que pedíamos era seguridad jurídica. Eso sí queríamos nosotros realmente tener para intentar frenar la industria del juicio. Pero hoy la reforma laboral la verdad que ni la vemos. No la tenemos en cuenta porque no hay consumo y las empresas al contrario, están achicándose”, sostuvo el titular de IPA.

Para Liberman, “hay que ver qué queremos como sociedad. No va esto. Este plan no va. Yo entiendo que la gente quería tener un cambio, es legítimo el Gobierno porque fue votado. Pero yo creo que nadie quería un cambio para peor”.

“No se puede ir por este camino, yo espero que los que están en la responsabilidad de Gobierno reflexionen, convoquen a los actores de cada rubro y que se pueda elaborar un política efectiva para el país”, manifestó a C5N el empresario textil.

Por su parte, Daniel Moreira advirtió que “a futuro va a suceder lo que está ocurriendo: vamos a tener más empresas cerradas, negocios cercanos cerrados. Es como un espiral que se va cerrando sobre sí mismo, hasta que llega al centro y cuando nadie tenga laburo explota. Eso fue el 2001”.

“Va a llegar un momento que la gente no va tener un mango y no va a comprar ni nacional ni importado. La reforma laboral no fue pensada para las pymes. Además, hay algo muy sencillo: se pensó para despedir trabajadores”, describió.

Para luego agregar: “Hay algo que en este marco va ser inevitable. Que los sectores de la producción, del trabajo y la soberanía no le demos pelea a este Gobierno. Va a tener pelea democráticamente hasta que cambien o se vayan por la democracia”.

Sobre los meses venideros en el sector, Daniel Rosato alertó por la falta de herramientas de una política industrial. “Se trata de chorros y delincuentes a los industriales, mientras nosotros lo que estamos diciendo es que acá el problema de la Argentina es la deficiencia de un Gobierno que no tiene las herramientas para poder promover el desarrollo de la industria y la economía porque no hace nada al respecto”.

“Lo que nos queda por hacer es ir al Congreso con un plan estratégico para declarar la emergencia productiva”, agregó el titular de IPA, que se refirió a la puesta en marcha de un plan estratégico de reactivación económica.

“El Gobierno maneja una cantidad de dinero que puede inyectar al mercado para hacer andar la economía. Es necesario reactivarla para evitar una crisis social”, concluyó.

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