La cronología de esa primera mitad no apareció ni en el mejor sueño de Diego Simeone, cuestionado por la irregularidad de su equipo, que el fin de semana pasado perdió en casa contra Betis (0-1) y se alejó definitivamente de la lucha por la Liga, que quedó reservada para los catalanes y el Real Madrid. En el minuto 6, Eric García introdujo la pelota en su propio arco al tocar para el arquero Joan García y que éste se le escapara increíblemente por debajo del pie, forzado por la presión de Julián Alvarez. En el minuto 14, Antoine Griezmann aprovechó una asistencia del argentino Nahuel Molina y, con la zurda, colocó el balón contra el palo con una clase magistral. En el minuto 33, Ademola Lookman definió tras una cesión de primera del cordobés de Calchín para el 3-0.
Y en el minuto 47, Julián hizo el cuarto con ese tremendo remate desde el borde del área. Su anterior tanto había sido el 9 de diciembre contra el PSV de Países Bajos por la Champions League. “Agradecido con la gente, en lo personal contento, necesitaba amigarme con el arco. Si bien en los últimos partido me había sentido mejor”, dijo el campeón del mundo.
El Atlético desbordó al Barcelona en la primera mitad, aprovechando a la perfección los espacios que le dejó el equipo de Hansi Flick, que tuvo apenas una chance en el minuto 19, cuando Fermín estrelló un tiro en el travesaño del arquero argentino Juan Musso, de buena actuación.
El Atlético pudo hacer incluso más goles en esos primeros 45 minutos, con ocasiones muy claras de Julián y Giuliano Simeone, que terminó ovacionado por los hinchas por su entrega, un tractor físico que abrumó a los rivales. Fue tal la superioridad del Atlético que, en el minuto 36, Robert Lewandowski salió al terreno de juego en lugar de Casadó, que ya había sido amonestado.
En el complemento, la temperatura se elevó después de que el VAR tardara casi 7 minutos en revisar y anular un gol del Barcelona, convertido por Pau Cubarsí.
Así, Atlético de Madrid sacó una ventaja determinante en la serie, pero con la localía del Barcelona, se sabe, nada está dicho.